Un protocolo clínico estructurado para adultos que viven con ansiedad intensa, miedo a los síntomas físicos y ataques de pánico recurrentes, a pesar de haber probado “de todo”. Enfocado en recuperar calma, seguridad interna y vida cotidiana funcional.
Sesión de evaluación en línea, individual y confidencial. Sin obligación de continuar.
La ansiedad con síntomas físicos no es un fallo de carácter ni “falta de fuerza de voluntad”. Es un sistema de alarma (cerebro-cuerpo) que aprendió a reaccionar de más, con demasiada intensidad y demasiado rápido.
Por eso, únicamente hablar de tus pensamientos o intentar “distraerte” suele quedarse corto. El cuerpo sigue reaccionando como si hubiera un peligro real.
SRI integra regulación corporal, reeducación del pensamiento y exposición progresiva guiada para que tu sistema nervioso aprenda a distinguir entre amenaza real y falsa alarma.
En la sesión de evaluación analizamos:
Al terminar, tendrás un mapa claro de qué está pasando y de los siguientes pasos posibles, elijas o no continuar con nosotros.
Si después de leer esto sigues con dudas, podrás plantearlas directamente en la sesión de evaluación.
La sesión de evaluación es un espacio clínico completo donde analizamos tu caso, explicamos mejor el funcionamiento del sistema de alarma y valoramos opciones. No implica compromiso de continuar, aunque muchas personas deciden iniciar el proceso a partir de ahí.
Actualmente, el protocolo se realiza en formato en línea mediante videollamada segura. Esto permite que puedas hacerlo desde tu entorno habitual, sin desplazamientos, manteniendo la calidad del trabajo clínico.
No podemos prometer eso, ni sería realista. La ansiedad es una emoción humana necesaria. Lo que sí buscamos es que deje de dominar tu vida, que entiendas qué ocurre en tu cuerpo y que tengas recursos para manejar las activaciones sin entrar en pánico.
En muchos casos, sí. Siempre pedimos que informes a tu profesional de referencia y que sigas sus indicaciones. El trabajo que hacemos suele ser complementario y coordinable con otras intervenciones.
La duración depende del punto de partida y de tu ritmo. Como referencia orientativa, muchas personas trabajan entre 8 y 16 sesiones, aunque definimos un plan personalizado después de la evaluación inicial.
En ese caso, utilizamos la sesión para orientarte de la forma más honesta posible: derivación a otros recursos, otro tipo de terapia o prioridades diferentes en este momento vital.
Una sesión individual en línea para entender mejor qué está pasando en tu cuerpo, aclarar dudas sobre el protocolo y definir opciones realistas de cambio.
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Este sitio no sustituye una evaluación médica ni psiquiátrica. Ante cualquier síntoma físico intenso o brusco, acude a los servicios de urgencias de tu zona.